Con este poemilla quiero darle la bienvenida al verano, una época feliz para los estudiantes, sobre todos los jóvenes. Ahora que ya hemos acabado este curso, pues me puse con ésto, a ver como ha salido. Por cierto, suerte con los exámenes Juan!
Cuando tu pelo dorado brilla al Sol,
reímos, nos miramos, nos besamos,
estando sentados a la sombra,
entonces, te das cuenta que es verano.
También esos días en la cama,
o sentado en aquel antiguo sillón,
cubierto de viejos trapos rotos,
quizás desgastados por la luz del Sol.
Cuando esperas que llegue la noche
y descansar de tan caluroso día,
cuando sólo piensas en lo mismo,
besarte, mirarte mientras sonreías.
Mientras sentado a la luz de la noche
intentado escuchar el más puro silencio,
intentando dormir bajo la luz de la luna,
quiero estar contigo, sin ti, no puedo.
Y ahora, tiempo de luz y color
con pequeños bichos alrededor de la flor,
como si se tratase de la única del desierto,
única como el verano, donde reina el Sol.
jueves, 19 de junio de 2008
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1 comentario:
el verano del amor...el verano de estar con la persona amada pasando las horas muertas...qué dulce es el verano!!
me encanta, pablo, como siempre :)
un beso de viC
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