Para mis compañeros de clase. He cambiado un poco el tema de éste último, le he hecho caso a mi hermano y a madre, ya que me decían (sobre todo madre) que era muy triste. ¡Ah!, Juan lo de triste también va para ti, cosas de madres...
Aquí, sentado en una silla,
con un libro delante,
escribiendo esto,
pensando en cosas que no debería.
Sólo un pensamiento inunda mi mente,
no sé si eres tú,
o es tu precioso aroma.
Confundido, no lo sé exactamente.
Un rayo de sol ilumina mi cara,
un rayo luminoso,
un rayo que deslumbra,
uno de esos que salen por la mañana.
Levanto mi cabeza, y miro.
Un paisaje de colores,
rosa, rojo, blanco,...
y al fondo, allí al fondo, amarillo.
Los minutos pasan lentamente
mientras alguien habla
sobre exámenes,
recordando sus notas mentalmente.
Y ahora alguien se levanta,
libro en mano,
hacia el profesor,
y le pregunta algo sobre lo que dudaba.
Todos diferentes pero iguales,
mismos pensamientos
durante la mañana...
que llegue el fin de las clases.
jueves, 5 de junio de 2008
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1 comentario:
jajaja, ombre debeias añadir un poco mas de realismo k asi parece un poko triste no? risas, caxondeo, charlas a escondidas, cartitas(como los niños chicos XD) no se, jaja, pero esta bien
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